Una visión epistemológica y audiológica
Juan Carlos Olmo Cordero Audiólogo
Presidente de la Asociación Costarricense de Audiología 2006.
Resumen.
Durante los últimos años, se ha venido utilizando erróneamente el término Inmitanciometría o Imitanciometría, para referirse a una batería de pruebas que se han conocido en el argot audiológico y otorrinolaringológico nacional e internacional como Impedanciometría.
En el presente artículo se exponen argumentos a través de los cuales se defiende la denominación de la prueba de impedanciometría, basándose en la evidencia que revela una exhaustiva investigación de fuentes bibliográficas en español.
Definición de impedanciometría. Aspectos linguísticos.
La palabra impedanciometría es una palabra compuesta: impedancio/metría, que se define como la medición de la impedancia.
Electrónicamente la impedancia se define como la relación entre voltaje y corriente a través de un circuito. Su unidad de medida es el ohm.
La impedancia mecánica de un sistema es también una relación, pero en este caso se da entre las fuerzas y la velocidad del movimiento generada por dichas fuerzas. También es valorada en ohms.
La impedancia específica, es siempre la relación entre la presión sonora, el desplazamiento del volumen y elasticidad de la superficie en un medio de transmisión, de ahí se infiere que la impedancia acústica es el cociente entre la presión sonora y el valor del volumen desplazado. La unidad de medida, como se mencionó, es el ohm acústico, término propuesto por Lilly en 1966.
Todas las medidas efectuadas en impedancia audiométrica relacionan los cambios de presión en el canal auditivo externo o en respuesta al sonido introducido en el oído homolateral o contralateral de acuerdo al instrumento utilizado.1
La palabra Inmitancia o Imitancia, proviene del inglés y no es mas que una traducción incorrecta del término Inmittance, en otras palabras, corresponde a un vicio del español conocido como barbarismo2, que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras, o en emplear vocablos impropios, específicamente en este caso un anglicismo en el cual lo que ocurre es que se toma una voz del idioma inglés y se utiliza sin mas en el español.
La palabra Inmittance, existe en el idioma inglés y es el término que se utiliza para referirse al flujo de energía a través del oído medio, incluyendo la admitancia, compliancia, conductancia, impedancia, reactancia y suceptancia.3 Este término no tiene traducción al idioma español, ya que sugiere dos ideas contrapuestas en una sola palabra.
El término correspondiente en español para definir prueba auditiva se conoce como impedancia acústica o impedanciometría, que también toma en consideración el juego de fuerzas conocidas como impedancia, admitancia, reactancia, suceptancia, resistencia, conductancia y complacencia.
Existe abundante bibliografía en español que sustenta el uso en nuestro idioma de la palabra impedanciometría, para referirse a la prueba auditiva que comprende la compliancia estática, la timpanometría y el reflejo acústico estapedial.4
Impedanciometría, una prueba Audiológica.
Mas allá de los aspectos meramente lingüísticos, que son igualmente válidos, debe tomarse en cuenta la función en sí del equipo electroacústico y que es lo que realmente se mide con el mismo.
Como menciona Gonzalo de Sebastián, “la impedancia acústica se puede definir, entonces, como la dificultad que tiene el movimiento vibratorio para atravesar el oído medio”5
Para la realización de la impedanciometría, se requiere de un instrumento denominado impedanciómetro, que está dividido en dos partes, una es la que mide la impedancia y la segunda consta de un manómetro de agua que va a la cavidad del canal auditivo externo.
La parte que mide la impedancia, consta de dos transductores, un micrófono y un parlante que genera un tono puro constante, que clásicamente es de 220 Hz (aunque los hay que producen otros tonos según el interés del audiólogo) dirigido directamente hacia el tímpano en donde la onda se refleja y llega de vuelta a un micrófono que recoge esta señal para que el instrumento la mida y calcule con base en la energía reflejada (rechazada) por el sistema tímpano osicular, cuanta energía sonora ha sido asimilada (aceptada) por el mismo.
Queda claro entonces que el instrumento mide la cantidad de energía reflejada (impelida) e infiere mediante cálculos matemáticos la energía aceptada, ya que se conoce el valor de la energía acústica inicial aplicada en el canal auditivo externo del sujeto. Si el instrumento midiera la energía aceptada, se llamaría Aceptanciómetro, por ejemplo; pero mide la energía rechazada y calcula la aceptada.
El manómetro va dentro de la misma sonda que las partes anteriormente mencionadas, y se dirige hacia la cavidad del conducto auditivo externo. Se registran los valores de presión desde +200 hasta -400 milímetros de agua.
El impedanciómetro, cabe mencionar, es un instrumento delicado que debe ser calibrado una vez al año cuando menos, tanto en su generador de tonos como en su bomba de presión.
Conclusión.
La palabra más adecuada que existe en audiología para referirse a la batería de pruebas de oído medio es la impedanciometría, que consta de tres partes: el volumen del canal auditivo externo, la timpanometría y el reflejo acústico estapedial. Básicamente existen tres argumentos para continuar utilizando este término:
- Es el término más respetuoso del idioma español.
- Es el término de habla hispana, más ampliamente difundido y conocido en Costa Rica y el mundo.
- Es el término que describe mejor la función del equipo utilizado para realizar la prueba.
No existe por lo tanto ninguna razón lingüística, ni científica para cambiarlo, como lo demuestra su uso en distintas publicaciones audiológicas y otorrinolaringológicas a lo largo de toda la geografía de Hispanoamérica y España.
Referencias
1 Kohen, Mirna. Impedancia Acústica. Editorial Médica Panamericanan. Buenos Aires, Argentina. 1985. Página 44.
2 Diccionario Océano Uno Color. Editorial Océano. Barcelona, España. 1995
3 Stach, Brad. Comprehensive Dictionary of Audiology. Williams & Wilkins. Baltimore, Maryland. EEUU. 1997, página 104.
4 Audiometría Clínica. Portmann y Portmann. Editorial Masson, Barcelona, España. 1979. Pags. 108-
114
Clínicas Otorrinolaringológicas de Norteamérica. Osguthorpe-Melnik. Editorial Interamericana- McGraw Hill. México, Pag. 262.
Audiología Visión de Hoy. Gallego y Sánchez. Universidad Católica de Manizales, Colombia. 1992. Pags. 123-138
Comprehensive Dictionary of Audiology. Stach, Brad. Editorial Williams & Wilkins. Maryland, EEUU. 1997.
Curso de Audiología Técnica. Del Palacio y Lorenzo. Universidad de Alcalá de Henares. Madrid, España.
Prevención e Identificación Temprana de la Sordera. Madriz et al. Publicaciones del Ministerio de Salud. San José, Costa Rica. 1991. Pags. 199-217.
Audiología, Técnicas de exploración. Hipoacusias neurosensoriales. Rivera Rodríguez Teresa. Editorial Ars Médica. Barcelona, España, 2003. Pags. 10-14.
Audioprótesis. Pasik et al. Publicaciones de la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos. Buenos Aires, Argentina, 2004. Pag. 105, 106.
Audioprótesis: Teoría y práctica. Angulo, Blanco y Mateos. Editorial Masson. Barcelona, España. 1997. pags. 157, 158.
Exploración Audiométrica y adaptación de prótesis auditivas. Lorenzo Carrasco, Francisco. CEPE editorial. Madrid, España. 1999. pags. 136-142.
Evaluación de la voz, lenguaje y audición. Perelló, Jorge. Ediciones Lebón. Barcelona, España, 1996. Pags. 182-191.
Impedancia Acústica. Kohen, Mirna. Editorial Panamericana, Buenos Aires, Argentina, 1985. pags. 54- 58
Manual de rehabilitación del sordo adulto. Bonet Augustí, Monserrat. Editorial Masson, Barcelona, España. 1993. Pags. 53-60.
Audiología Práctica De Sebastián, Gonzalo. Tercera Edición. Buenos Aires, Argentina.
5 De Sebastián, Gonzalo. Audiología Práctica. Tercera Edición. Buenos Aires, Argentina.