Juan Carlos Olmo
Audiólogo – 2009
Introducción
Existen muchas clasificaciones y procedimientos para la categorización de los audiogramas. Algunas se fundamentan en la audiometría tonal, otras en la vocal y otras en fórmulas de porcentualización a partir del audiograma.
En este breve artículo se defiende la clasificación propuesta por diferentes organizaciones y autores: ASHA (American Speech and Hearing Association), BIAP (Bureau International d’Audio-Phonologie) y autores como Perelló, Kidney, Stewart y Downs, y Clark.
Aunque las frecuencias y la clasificación varían en estas propuestas, el método es congruente: se basa en la premediación de las frecuencias del lenguaje para determinar el grado de impedimento funcional de la audición.
Métodos y Clasificación
Clasificación del BIAP (Bureau International d’Audio-Phonologie)
Se considera únicamente el mejor oído, promediando las frecuencias de 500, 1000 y 2000 Hz. Si el resultado es ≤ 20 dB, se considera audición normal.
| Pérdida (dB) | Clasificación |
|---|---|
| 20 a 40 | Hipoacusia Leve |
| 40 a 70 | Hipoacusia Moderada |
| 70 a 90 | Hipoacusia Severa |
| Mayor a 90 | Hipoacusia Profunda |
Para pérdidas profundas, se recomienda recalcular el promedio incluyendo 250 Hz. Se distinguen:
- 90–100 dB: Profunda tipo I
- 100–110 dB: Profunda tipo II
- Mayor a 110 dB: Profunda tipo III
Método de Kidney
Utiliza el mismo promedio tonal de la zona del lenguaje (500 a 2000 Hz). Si hay ausencia de respuesta en alguna frecuencia, se asigna 120 dB HL. Para casos severos o con diferencias entre graves y agudos, se puede considerar el promedio de 500 a 4000 Hz.
Clasificación de ASHA (American Speech and Hearing Association)
Basada en la severidad de los umbrales auditivos:
| Grado | Rango de pérdida (dB HL) |
|---|---|
| Normal | -10 a 15 |
| Leve | 16 a 25 |
| Media | 26 a 40 |
| Moderada | 41 a 55 |
| Moderadamente severa | 56 a 70 |
| Severa | 71 a 90 |
| Profunda | 91 o más |
Fuente: Clark, J. G. (1981). Uses and abuses of hearing loss classification. ASHA, 23, 493–500.
Aplicación en niños (Stewart y Downs, 1984)
Utilizaron la misma tabla de clasificación en su recomendación para el diagnóstico pediátrico.
Conclusión
La clasificación del audiograma tonal es fundamental en audiología. Debe ser sencilla, precisa y basada en las frecuencias del lenguaje, ya que aporta un indicador funcional claro sobre la comunicación del paciente. Además del resultado numérico, siempre debe considerarse el perfil audiométrico y la realidad humana detrás del gráfico.
Bibliografía
- Martin, Frederick. Introduction to Audiology. Sixth Edition. Allyn & Bacon. 1997.
- Perelló, Jorge. Evaluación de la voz, el lenguaje y audición. Ediciones Lebón. Barcelona, 1996.
- Clark, J. G. (1981). Uses and abuses of hearing loss classification. ASHA, 23, 493–500.